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Proyectos /

Recuperar la sensibilidad

Pinturas

de SanNicolás

La recuperación de los

frescos barrocos pintados

por Dionís Vidal a finales

del siglo XVII en la Iglesia

de San Nicolás ha sido otra

de las líneas desarrolladas

por la Fundación dentro

del capítulo dedicado a

recuperar la sensibilidad.

Estos frescos constituyen

uno de los bienes de

mayor interés artístico y

cultural de la Comunitat

Valenciana y su restauración

la está llevando a cabo la

Universitat Politècnica

de Valencia (UPV), con

el apoyo de la Fundación

Hortensia Herrero.

El proyecto comenzó

con una primera fase

de diagnóstico, en el

que se analizó el estado

de conservación de los

frescos y del resto de

la ornamentación de

la nave de la iglesia.

En este documento, los

especialistas hablaban

de un “preocupante

deterioro en todo su

conjunto”. Las pinturas

sufrían un oscurecimiento

generalizado de toda la

superficie, tenían parte

de su policromía alterada,

zonas blanquecinas y

manchas irregulares.

Tal y como señala José Luis

Regidor, investigador de

la UPV y responsable del

equipo de restauración del

proyecto, “gran parte de los

frescos se vieron sometidos

a diferentes repintes, con la

consecuente acumulación

de ceras y proteínas. En

algunas zonas sobre las

que ha trabajado ya, hay

repintes que cubrían hasta

el 80% de la superficie

pictórica; sufrieron

también problemas de

eflorescencias, migración de

sales, etc. Todo ello derivó

en una estratificación de

materiales que desfiguran

y cubren por completo la

policromía original”.

Esta primera fase del

proyecto, llevada a cabo

durante 2014, ha permitido

descubrir la obra original

de Dionís Vidal, “unos

frescos que destacan por

su gran belleza pictórica

y calidad técnica”, señala

Pilar Roig, investigadora del

Instituto de Restauración

del Patrimonio de la UPV y

directora del proyecto.

Roig destaca también el

descubrimiento de cómo

Vidal, discípulo de Antonio

Palomino, logró plasmar en

los frescos de San Nicolás

el programa iconográfico

de su maestro. “Dionís

Vidal cumple a rajatabla

las pautas que Palomino

plasmó en su “Tratado

pictórico y escala óptica”; las

alegorías, simbología… todo

está perfectamente reflejado

en estas pinturas”, explica

Pilar Roig.

Otro de los hitos alcanzados

en esta primera fase se

encuentra en el muro

hastial donde Dionís

Vidal, según el tratado de

Palomino, pintó el retrato

de Calixto lll, “que debió

desaparecer al recuperar

en épocas posteriores

la visión del rosetón

neogótico desde el interior

del templo. La eliminación

de los repintes nos ha

confirmado la existencia

de pintura original en esa

zona recortada, en especial

en la figura de San Lucas

evangelista y en los ángeles

y en la tiara papal. En

cuanto descubres el original,

empiezas a descubrir su

historia, cómo estaba

pintado”, señala Pilar Roig.

Inicio

Enero 2014

Finalización

Noviembre

2015

Inversión 2014-2015

2.000.000 €